{"id":966,"date":"2019-07-01T16:54:58","date_gmt":"2019-07-01T14:54:58","guid":{"rendered":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/?p=966"},"modified":"2022-10-17T17:15:30","modified_gmt":"2022-10-17T15:15:30","slug":"progreso-y-humanidad-leccion-final-ceremonia-de-fin-de-grado-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/progreso-y-humanidad-leccion-final-ceremonia-de-fin-de-grado-2019\/","title":{"rendered":"Progreso y humanidad"},"content":{"rendered":"<p><em>Este curso he tenido la suerte de ser escogido como \u00abpadrino\u00bb nuevamente por los alumnos que finalizan sus estudios en la facultad, toda una muestra de consideraci\u00f3n, respeto y agradecimiento que reafirma mi vocaci\u00f3n docente.<\/em><\/p>\n<p><em>A continuaci\u00f3n el texto que tuve ocasi\u00f3n de escirbir y pronunciar, dirigido a todos ellos, en la ceremonia de fin de grado.<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Lecci\u00f3n final<\/h3>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Ceremonia de fin de grado 2019<\/h4>\n<p>Estimado decano, vicedecano, profesores, alumnos, familiares, amigos; compa\u00f1eros. Es un verdadero placer compartir con vosotros este d\u00eda y un honor asumir el papel que con tanto cari\u00f1o me hab\u00e9is asignado. Gracias por permitirme, poder compartir con vosotros palabras como \u00e9stas.<\/p>\n<p><em>\u00abLa juventud de hoy ama el lujo. Es mal educada, desprecia la autoridad, no respeta a sus mayores, y chismea mientras deber\u00eda trabajar. Los j\u00f3venes ya no se ponen de pie cuando los mayores entran al cuarto. Contradicen a sus padres, fanfarronean en la sociedad, devoran en la mesa los postres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros\u00bb. <\/em>S\u00f3crates (470-399 A.C.).<\/p>\n<p>Os resultar\u00e1 curioso que abra con palabras as\u00ed, pero tranquilos: es para contradecirlas. El caso es que afirmaciones como \u00e9sta, las escuchamos nosotros, las escuchan ellos, las escuchaban nuestros padres y tambi\u00e9n nuestros abuelos\u2026 y as\u00ed hasta hace 25 siglos. Cien generaciones, recitando este poema. Este injusto y pesimista poema. Est\u00e1 claro que la premisa no es v\u00e1lida, y buen ejemplo son todos y cada uno de los que que hoy culminan una etapa y de los que podemos sentirnos verdaderamente orgullosos. Esto al fin y al cabo tiene que ver con aquello de que \u201cuna mentira, por m\u00e1s que se repita, no se convierte en verdad\u201d.<\/p>\n<p>He disfrutado aprendiendo de ellos. Me complace que en su forma de ser contradigan esa versi\u00f3n apocal\u00edptica de la juventud que tanto suena y tan poco de cierto tiene. Es sin duda injusta, y lo es por parcial y generalizada. Rara vez tomar la parte por el todo hace justa cualquier interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y es que acompa\u00f1ando cada defecto, hay siempre unas cuantas virtudes. Una buena idea ser\u00eda que en nuestro d\u00eda a d\u00eda fu\u00e9ramos un poco <em>instagrammers<\/em> y aprendi\u00e9semos a poner en nuestra mirada los filtros que resaltan de los dem\u00e1s lo verdaderamente importante, lo m\u00e1s humano, pues s\u00f3lo as\u00ed seremos justos con ellos. As\u00ed aprenderemos mirar donde antes s\u00f3lo ve\u00edamos.<\/p>\n<p>Cuando miramos a alguien, en definitiva todos sabemos ver la persona que hay detr\u00e1s del compa\u00f1ero, del alumno, del jefe o del vecino. Pocos aprenden a ver en las primeras miradas que la persona est\u00e1 realmente por delante, y no detr\u00e1s. Una de mis premisas ha sido siempre y es, aprender a mirar y ver de esta manera. Buscar lo esencial primero, aunque a veces resulte lo m\u00e1s complicado. Al igual que el aire, y como reza el principito, <em>\u201clo esencial es invisible a los ojos\u201d<\/em>. Os invito a que no dej\u00e9is de hacerlo.<\/p>\n<h3>PROGRESO<\/h3>\n<p>Est\u00e1 claro que muchas cosas est\u00e1n cambiando. Estamos ante un nuevo paradigma, donde lo que era, casi por definici\u00f3n, est\u00e1tico, se pone en movimiento. Estamos viendo cambiar en poco tiempo cosas que en cientos de a\u00f1os apenas hab\u00edan variado. Porque hoy se alimenta m\u00e1s la curiosidad. Porque se investiga m\u00e1s. Se descubre m\u00e1s. Se cuestiona m\u00e1s. Se conoce m\u00e1s. Todos sabemos bien que cuanto m\u00e1s profundizamos en algo, m\u00e1s ignorantes nos sentimos. La humanidad en su conjunto, tambi\u00e9n experimenta esta sensaci\u00f3n. Por primera vez avanzamos con aceleraci\u00f3n impredecible, y no; no parecemos estar dise\u00f1ados para asumir el cambio constante, el ritmo vertiginoso impuesto por la ciencia, la tecnolog\u00eda y en definitiva, el conocimiento. Vivimos instalados la versi\u00f3n 2.0 del \u201clo quiero para ayer\u201d.<\/p>\n<p>Dicen que el cerebro no tiene plasticidad suficiente para absorber tan r\u00e1pido tantos datos, tanta informaci\u00f3n y el n\u00famero de cambios que estamos experimentando. Que vivimos sometidos a la sobre-exigencia del <em>\u201cestar al d\u00eda\u201d<\/em> y a la tiran\u00eda del <em>\u201cestar online\u201d<\/em>. Que antes no exist\u00eda el estr\u00e9s, por m\u00e1s que se trabajase. Parece hoy que la tecnolog\u00eda impone un ritmo dif\u00edcil de mantener sin llegar padecer el s\u00edndrome de <em>\u201cfrustraci\u00f3n por desactualizaci\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo es el progreso! Fijaos. Si pudi\u00e9semos tomar la m\u00e1quina del tiempo (H. G. Wells), nadie del siglo pasado nos creer\u00eda si le dij\u00e9semos cosas como que en 2019, y por duro que suene, es m\u00e1s probable quitarse la vida que morir en un conflicto b\u00e9lico. Que la guerra como tal es algo obsoleto y que la paz no es s\u00f3lo un periodo entre guerras. Como es l\u00f3gico, menos a\u00fan nos entender\u00eda si le cont\u00e1semos que ahora son los mercados y el ciberespacio donde tienen lugar las grandes contiendas entre potencias mundiales.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos contarle tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no, que el hambre est\u00e1 desapareciendo, y que a pesar de puntuales cambios de tendencia observados, se estima que en menos de veinticinco a\u00f1os se habr\u00e1 erradicado el hambre en el mundo tal como la conocemos. De hecho hoy d\u00eda es m\u00e1s habitual sufrir obesidad que pasar hambre. Muere m\u00e1s gente por infartos y causas derivadas de los excesos, que por falta de alimento. \u00a1Qu\u00e9 il\u00f3gico!, \u00bfverdad? Un logro global superado por miles de incoherencias individuales. Caemos en absurdos como \u00e9ste, donde la visi\u00f3n del individuo se antepone a la visi\u00f3n de conjunto. Otro problema de filtros.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda nuestro interlocutor del pasado si le dij\u00e9semos que incluso la muerte es ahora planteada por algunos como un mero un problema t\u00e9cnico? Que muchos viven presos del deseo de una eterna juventud, de una apariencia que no s\u00f3lo es lo primero que se ve si no lo \u00fanico que importa; como formando parte de un pacto al estilo de <em>\u201cEl Retrato de Dorian Gray\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Nuestro interlocutor sin duda pensar\u00eda que el progreso, mal gestionado, nos est\u00e1 haciendo olvidarnos de lo esencial. Que como dec\u00eda el anuncio, <em>\u201cla potencia sin control, no sirve de\u00a0 nada\u201d<\/em><\/p>\n<h3>PRESENTE<\/h3>\n<p>Pero volvamos al presente y tomemos una visi\u00f3n general del avance de la humanidad en los \u00faltimos a\u00f1os. Estamos ya inmersos en la que se denomina cuarta revoluci\u00f3n industrial, que parte de denominada \u201crevoluci\u00f3n digital\u201d. Ha venido para quedarse, al menos un buen tiempo. Y est\u00e1 gobernada por \u00e1reas como la inteligencia artificial, la rob\u00f3tica, la nanotecnolog\u00eda, la computaci\u00f3n cu\u00e1ntica, la biotecnolog\u00eda, o el internet de las cosas. \u00c1reas muchas de ellas en las que nuestros alumnos tienen bastante que decir. Son ellos, sin duda alguna, parte del motor de esta nueva revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es por todo esto que hemos de replantear el papel que la ciencia y la tecnolog\u00eda juegan en nosotros. En el mundo tecnol\u00f3gico, aparecen nuevos perfiles d\u00eda tras d\u00eda. Desde la Universidad, cuna del conocimiento, cada vez estamos m\u00e1s seguros de necesitar tecn\u00f3logos; s\u00ed, pero a su vez embajadores de la \u00e9tica. Que busquen en todo la visi\u00f3n humana, el progreso sostenible y el beneficio con visi\u00f3n de conjunto. Profesionales humanos que destierren el individualismo dominante, estas gafas de moda de \u201cver de cerca\u201d donde el resto en ocasiones acaban siendo un n\u00famero de <em>likes<\/em>, o un pu\u00f1ado de seguidores. Donde los dem\u00e1s, se convierten una cifra que alimenta la mal entendida autoestima y donde son s\u00f3lo espectadores de nuestra realidad y no participantes. Profesionales que pongan la tecnolog\u00eda al servicio de un ser humano justo, generoso y solidario. J\u00f3venes que contradigan a S\u00f3crates y demuestran ser embajadores de una tecnolog\u00eda igualitaria y en busca del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Para colmo, y en medio de esta vor\u00e1gine, imperan nuevas corrientes. Como la de la necesidad de \u201cser felices\u201d contantemente, donde terminamos por sentirnos culpables si es que no logramos serlo a tiempo completo. Y no es as\u00ed. La felicidad es un derecho y no una obligaci\u00f3n. Debe ser el resultado de nuestros actos, y de nuestros logros. No un fin, si no una compa\u00f1era de camino. Y mucho tiene que ver en ella la forma en que aprendemos a mirar y ver m\u00e1s all\u00e1 de lo primero que aparece. Adem\u00e1s, esta idea de la felicidad constante parece contraria a una realidad que nos ense\u00f1a que las grandes historias que conducen al \u00e9xito se articulan, muchas veces, de fracaso en fracaso.<\/p>\n<p>Aprended que el verdadero motor es el esfuerzo, el trabajo, y sobre todo la pasi\u00f3n que pong\u00e1is en todas y cada una de las cosas que hag\u00e1is. Y no os veng\u00e1is abajo con los fallos, pues equivocarse es tanto o m\u00e1s necesario que acertar. Quienes tenemos la suerte de desarrollar nuestra vocaci\u00f3n en nuestros trabajos no cambiamos eso por nada. Pensadlo bien: sea cual sea el perfil. Todos. El docente, el investigador, el administrativo, el m\u00fasico o el futbolista. Sin duda los mejores son movidos por una inquietud innata que los hace buscar la excelencia bien entendida: siempre como superaci\u00f3n a uno mismo y no como competencia de su entorno. \u00bfVuestra mejor comparaci\u00f3n? vuestro yo de ayer. Cuando pens\u00e9is que no sabr\u00e9is, recordad que supisteis. Si hab\u00e9is sobrevivido m\u00e1s de 20 a\u00f1os\u2026 tan mal no lo estar\u00e9is haciendo, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Prestad atenci\u00f3n y sed cr\u00edticos, la historia que mejor os cuenten probablemente sea la menos cierta. Que vuestras relaciones con los dem\u00e1s sean para tender lazos. Que compart\u00e1is conocimiento y aprend\u00e1is del que no sabe. Seguir\u00e9is creciendo y conociendo gente. Nuevos caminos rodeados de nuevos retos, personales y profesionales.<\/p>\n<p>Buscad vuestros mejores ejemplos. Los encontrar\u00e9is, pero no perd\u00e1is de vista una cosa de en ellos: si son grandes trabajadores, competentes profesionales, eruditos, y referencia para muchos otros; sin duda son muy buenos. Si adem\u00e1s de todo esto, lo hacen desde la humildad; entonces son los mejores. Tratad de imitar a \u00e9stos \u00faltimos manteniendo vuestra esencia y raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p>Junto a mi deseo de que todo lo mejor os acompa\u00f1e y llegue a vuestra vida para quedarse; quiero terminar mis palabras leyendo un texto que lleg\u00f3 a mis manos hace muchos a\u00f1os, que de alguna manera he integrado en m\u00ed y en parte me configura. Creo que de una manera quiz\u00e1 inconsciente, me ha hecho mucho bien. Se trata de un texto an\u00f3nimo encontrado en una iglesia de Baltimore en 1692, y que un d\u00eda un profesor, tambi\u00e9n docente de vocaci\u00f3n, me hizo llegar con el t\u00edtulo <em>\u201cPara el camino de la vida\u201d (Desiderata)<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Vivid tranquilos, en medio del alboroto y las prisas, y recordad la paz que se puede encontrar en el silencio. Sin caer en la alienaci\u00f3n, vivid, en cuanto sea posible, en armon\u00eda con todo el mundo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Decid suave y claramente vuestra verdad. Escuchad a los dem\u00e1s, incluso a los m\u00e1s sencillos. Tambi\u00e9n ellos tienen sus experiencias. <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>No os compar\u00e9is con nadie: siempre hay alguien mayor y menor que uno mismo. Sed vosotros mismos. <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Tomad con bondad el consejo de los a\u00f1os, renunciando con elegancia a vuestra juventud. Reforzad la fuerza de vuestro esp\u00edritu para protegeros y no os aflij\u00e1is por vuestras quimeras. Muchos miedos nacen de la fatiga y la soledad.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Aunque us\u00e9is de una severa disciplina, sed suaves con vosotros mismos. Sois hijos del Universo, no menos que las dem\u00e1s personas y las estrellas. Ten\u00e9is derecho a estar donde est\u00e1is. Lo ve\u00e1is claro o no, sin duda el Universo discurre como debe.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Sean cuales fueren vuestros trabajos y vuestros sue\u00f1os, conservad, en medio del ruidoso desasosiego de la vida, la paz de vuestro coraz\u00f3n&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Procurad ser felices. El mundo es bello.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este curso he tenido la suerte de ser escogido como \u00abpadrino\u00bb nuevamente por los alumnos que finalizan sus estudios en la facultad, toda una muestra de consideraci\u00f3n, respeto y agradecimiento que reafirma mi vocaci\u00f3n docente. A continuaci\u00f3n el texto que tuve ocasi\u00f3n de escirbir y pronunciar, dirigido a todos ellos, en la ceremonia de fin [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":981,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[112],"tags":[],"class_list":["post-966","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-leccion-final"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/fernandolobato.com\/blog\/wp-content\/uploads\/pexels-lalesh-aldarwish-167964-scaled.jpg?fit=2560%2C1533&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/966\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fernandolobato.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}